Panalandia es un festival para mostrar y promocionar el cine que sale de las fantasías, preocupaciones, felicidades, tristezas de la gente de los barrios, las comunidades y los pueblos. Sin grandes requerimientos técnicos y presupuestarios, y sin importar si los creadores audiovisuales tienen o no experiencia profesional, el cine que muestra Panalandia es hecho con los recursos que se tengan a la mano, ingenio creativo y con la necesidad de contar una historia usando el cine como medio expresivo.

- Becas internacionales en talleres producción cinematográfica
- Becas nacionales en talleres de producción cinematográfica

Convocatoria 2022

Panalandia es el único festival local que nace de la necesidad de contar con una plataforma de exhibición de un cine propio panameño de carácter social, cultural, comunitario e histórico, producido por personas sin experiencia cinematográfica, grupos y organizaciones comunitarias, y cineastas emergentes.

Desde su llegada a este mundo en 2014, hemos recibido producciones audiovisuales de personas y agrupaciones de todas las provincias y comarcas de Panamá, además de los países del resto de Centroamérica.

Decodificar el orgullo - Manifiesto

El próximo mayo de 2022, el festival se realizará en la provincia de Chiriquí, decisión que obedece a su filosofía de descentralizar la producción del festival para fortalecer la capacidad de gestión de las redes provinciales, al mismo tiempo que en cada región se aboga por generar un movimiento que impulse el desarrollo de un cine local.

También significa que cada red, de cada provincia, diseña su propio festival y lo hace suyo pues, aunque las provincias o comarcas formen parte de un mismo país llamado Panamá, socioculturalmente todas las regiones son diversas y únicas. De esta manera podríamos decir que el festival se nutre de la identidad de las regiones, y por ello se construye desde la realidad y la visión de las redes.

Y la pregunta que nos hacemos como redes es, si como país somos capaces de reconocer y decodificar nuestra diversidad regional o si, por el contrario, desde nuestro imaginario colectivo hemos etiquetado a las provincias con características que el sistema aprueba y estima conveniente, pasando por alto otras que nos desmontan el país que quieren que veamos.

Las etiquetas se arraigan con facilidad en nuestro imaginario colectivo gracias a las construcciones culturales que nos inculcan desde pequeños en nuestro ámbito educativo, familiar, comunitario, y en los medios de comunicación. De esta manera, construcciones culturales como puente del mundo corazón del universo, crisol de razas, pro mundi beneficio, orgullosamente panameños, My name is Panamá, y el país más desarrollado de Centroamérica, se afianzan con facilidad en nuestro imaginario colectivo e individual.

Mientras tanto pasamos por alto índices que nos hablan de otro Panamá. O que según el Banco Mundial es el tercer país más desigual del continente americano; que sitúa a las comarcas entre las áreas más marginadas del país; a Colón como la provincia en la cual el 42.7% de sus habitantes vive en pobreza total, superando el índice de pobreza total para el país; y el Sexto Informe de la Región 2021 establece que al 59% de les panameñes no les alcanza los ingresos para cubrir sus necesidades básicas.

A Chiriquí, por ejemplo, se le ha impuesto la etiqueta de la provincia más fructífera del país, abastecedora de alimentos de primera a nivel nacional, y a su población como heredera de un famoso orgullo fundamentado en una construcción cultural que oculta muchas otras realidades. Sabemos de sus tierras fértiles, del mejor café, líder en producción ganadera, lugares vacacionales, y una población de origen europeo. Y, si bien es cierto presenta muchas de estas características, también es cierto que tanta maravilla no representa beneficio ni equilibrio social hacia la mayoría de su población. No nos dicen que nuestras tierras están contaminadas a causa del abuso de pesticidas y fertilizantes cancerígenos que encontramos en nuestra comida o de la mano de obra explotada y menos remunerada para llevar a cabo este trabajo, y las hidroeléctricas, que abundan en cada posible río de la provincia, están devastando los ecosistemas a la vez que perjudican la vida de quienes necesitan del río para subsistir. Vivimos conflictos mineros e inundaciones que cobran vidas, hogares, pequeños negocios y cultivos caseros, que no coinciden con la imagen de almanaque perfecto.

Para decodificar el origen del orgullo y la identidad chiricana, y visibilizar las omisiones, resulta imprescindible reconocer su historia sin sesgos e idealizaciones provenientes del poder económico y político, construído alrededor de prácticas mayoritariamente relacionadas al campo y al turismo. Pero, ¿quiénes son realmente los chiricanos más allá de prácticas de subsistencia y comercialización, ¿quiénes son sin ellas?, ¿su identidad depende de éstas?

Antes de la llegada de los españoles a nuestras tierras, Chiriquí era una región poblada por múltiples grupos originarios, algunos de ellos los doraces quienes son nuestros ancestros más directos y de los que existe poca documentación. Se destacan los petroglifos encontrados en Sitio Barriles, representantes de una historia precolombina aún sin descifrar.  

Posteriormente, durante el periodo colonial, la población originaria se vio despojada de sus tierras, se les margina hacia tierras menos productivas, y se les imponen prácticas culturales del colonizador. Así, las prácticas culturales, comerciales, sociales y políticas de la colonia, sientan las bases iniciales de una provincia dedicada al sector primario, cuya misión primordial es abastecer con productos de primera al resto del país. Siglos después, ante la necesidad de recuperación económica y luego del período militar en los años ‘80s, Chiriquí supera en Producto Interno Bruto a las demás provincias. A partir de aquí, Chiriquí se convierte en una provincia productiva pero vacía. La falta de una identidad verdadera y de un norte común nos lleva a prácticas enajenadas como construcción de grandes edificios y malls que nos venden como verdadero progreso, mientras que nuestras tierras se ven despojadas de su verdadera vida y personalidad.

Pero, ¿qué sucede con aquellas áreas de la sociedad que no están relacionadas a las prácticas agropecuarias y de turismo, esas que tradicionalmente generan ganancias económicas a grupos reducidos? Y mientras tanto, las artes, el desarrollo académico de calidad y la ciencia, han sido postergadas. 

Bajo el eslogan del orgullo chiricano se esconde una realidad de desigualdad que vemos todos los años a través de una práctica colonial llamada “tradición folclórica”. Asistimos a la Cabalgata del 19 de marzo, cuando el pueblo en desigualdad de condiciones observa a distancia a los grandes terratenientes dueños de negocios y caballería, montar sus jinetes engalanados en ropajes que cuestan la canasta básica mensual de una familia local. O bien, a aquellos que nunca en su vida han estado en el campo, pero acuden a la búsqueda de un animal alquilado para aparentar una identidad burguesa que no le corresponde.

Este evento es una clara ilustración de cómo la frase “orgullo chiricano” no se vive de la misma forma según la distancia y la acera en la que se mire la cabalgata. En esta sociedad aún persiste el racismo y el clasismo colonial, esa construcción social que nos hace negar nuestros genes aborígenes, negros y criollos, y que oculta nuestra indiferencia y rechazo hacia nuestros pueblos originarios y a nuestra población afrodescendiente.

Para la Red Chiriquí es imposible ignorar estas otras realidades. En marzo de 2022 la red se moverá por diferentes puntos, todos representativos de su diversidad social, llegará a espacios y poblaciones olvidadas, ofrecerá la oportunidad de ver cine panameño, y actividades educativas y artísticas nutridas de participación ciudadana.

Sin duda, queda claro que a través del cine somos capaces de reflejar estos elementos que nos han acompañado a lo largo de nuestro desarrollo, que también puede servirnos como herramienta de visibilización, expresión e introspección de cara a construir una identidad múltiple e igualitaria. Así, al vernos en pantalla, podremos reconocernos por fin, sin caer en arquetipos con los cuales muchos chiricanos no nos sentimos reflejados.

Fechas importantes

Convocatoria general:  6 de noviembre de 2021 al 15 de enero de 2022.
Convocatoria extendida: hasta el 15 de febrero de 2022.
Festival - Muestras de películas seleccionadas, talleres y premiación: 25 al 28 de mayo de 2022 en David, Chiriquí, Panamá. 

Quién puede participar

Abierto a personas, grupos y comunidades que realicen producciones sin presupuesto o con muy bajo presupuesto. La duración mínima para inscribir una producción es de 1 minuto. 
Panalandia es un festival para mostrar y promocionar el cine que sale de las fantasías, preocupaciones, felicidades, tristeza de la gente de los barrios y las comunidades. Sin grandes requerimientos técnicos y presupuestarios, y sin importar si los creadores audiovisuales tienen o no experiencia profesional, el cine que muestra Panalandia es realizado con los recursos que se tengan a la mano, ingenio creativo y con la necesidad de contar una historia utilizando el cine como medio expresivo. La participación está abierta a todos los productores y realizadores de obras audiovisuales, nacionales, residentes o extranjeros en la República de Panamá y de los países de Centroamérica.  Los participantes deberán completar y firmar la ficha de inscripción.  Los participantes manifiestan bajo su responsabilidad la veracidad de los datos proporcionados en el formulario de inscripción.

Categorías 

PANALANDIA abarca las categorías de Ficción, Documental, Videoclip, Animación y Experimental de tema libre, y se divide en dos (2) secciones:

CINE POBRE PANAMEÑE, en la cual podrán inscribirse todas aquellas obras realizadas por panameñes y/o extranjeres en la República de Panamá o de panameñes en el exterior.

CINE POBRE DE CENTRO, en la cual podrán inscribirse producciones audiovisuales realizadas en Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
La selección de las obras audiovisuales será realizada por el equipo organizador del festival.

Inscripción 

Llena el formulario utilizando una de estas dos plataformas.

1. Filmfreeway: es una plataforma gratuita que utilizan distintos festivales y muestras del mundo para recibir las películas.  Es muy práctica y desde ahí puedes aplicar a otros festivales (para navegar sólo tiene versión en inglés). 
2. Formulario sencillo de Google. 

Declaración de Responsabilidad

Los participantes declaran bajo su responsabilidad cumplir con los requisitosestablecidos en las bases del 9º FESTIVAL NACIONAL DE CINE POBRE PANALANDIA, así como ostenta los derechos suficientes sobre la obra objeto de inscripción, para poder participar en el festival, acceder al premio de ser el caso, y ceder los derechos para las distintas exhibiciones que realiza el festival.
El participante o representante de la obra, así como los autores de la misma, mantendrán indemne en todo momento al FESTIVAL PANALANDIA (FUNDACIÓN MENTE PÚBLICA) y cualesquiera patrocinadores de dicho festival, de cualesquiera reclamaciones propias o de terceros en relación con sus obras y material promocional, así como en relación con la inscripción y su participación, sin perjuici de la indemnización de daños y perjuicios correspondientes.
Una vez seleccionada la obra para su participación, será necesario presentar la copia definitiva para proyección no más tardar del uno (1) de marzo de 2022, a FUNDACIÓN MENTE PÚBLICA, ubicada en El Cangrejo, PH Marilú.  El formato de proyección deberá ser en archivo digital de video en un dispositivo de almacenamiento de datos o podrá ser enviado de manera digital.
La participación de una obra para cualesquiera de las secciones que prevén estas bases del FESTIVAL PANALANDIA, lleva implícito la autorización del participante para el uso de su obra para la promoción del festival y la emisión de extractos en la publicidad del Festival, así como la puesta a disposición interactiva a través de su web y redes sociales.
Los participantes ceden al FESTIVAL PANALANDIA y a FUNDACIÓN MENTE PÚBLICA, los derechos de reproducción y comunicación pública de sus obras para su exhibición pública en el marco de la realización del FESTIVAL PANALANDIA, así como la puesta a disposición interactiva a través de su página web, y futuras muestras de cine que FUNDACIÓN MENTE PÚBLICA realice en el marco de lapromoción del FESTIVAL PANALANDIA. Asimismo, el FESTIVAL PANALANDIA queda autorizado para utilizar el nombre, voz y/o imagen del director y/o productor, fragmentos y/o fotogramas de las obras seleccionadas, así como su material promocional para la difusión del festival, por cualquier medio de comunicación local o internacional.
Los trabajos seleccionados no se devolverán y pasarán a formar parte de la videoteca y/o archivo del FESTIVAL PANALANDIA u organización con el que éste tenga un convenio a tal efecto.
Un jurado, antes de la finalización del festival y otorgará los premios que así correspondan a los autores de las obras audiovisuales.El premio se entregará, en cualquier caso, al participante o representante de la obra audiovisual, que así lo refleje en el apartado correspondiente del formulario de inscripción.El participante premiado se compromete a ceder de forma gratuita su derecho de comunicación pública y reproducción sobre la obra audiovisual, con la intervención de FUNDACIÓN MENTE PÚBLICA, a fin de lograr que la cadena televisiva u otro medio de comunicación que se patrocinante del festival, pueda transmitir su obra a través de su canal, con un máximo de cuatro (4) pases en el período de un (1) año.
La inscripción en el FESTIVAL PANALANDIA, supone la aceptación de la presentes bases, así como el reconocimiento de que la competencia por cualesquiera controversias generadas de la interpretación o ejecución de estas bases, corresponderá a la Organización del FESTIVAL PANALANDIA, representada en este acto por FUNDACIÓN MENTE PÚBLICA, a tales efectos, el participante, su representante o los autores en controversia, aceptan someterse a una mediación o conciliación para lograr la resolución amigable del conflicto.
En el evento que la mediación o conciliación no ponga fin al conflicto, las partes acuerdan someterse a los tribunales ordinarios panameños, y en este sentido se elige como domicilio la Ciudad de Panamá y por lo tanto, el participante, representante de la película y todos los autores de la obra concursante, se someten a la ley panameña.

 

Overall Rating
Quality
Value
Communication
Hospitality
Networking
  • Mabel Guerra Cheva

    Gracias Panalandia por abrir una puerta a cineastas que hacemos nuestro arte desde el corazón. El trabajo que realizan con las comunidades es genial también y nos sirve muchísimo para exhibir nuestras piezas.

    July 2022
  • Haber participado en el festival de Cine Panalandia, fue una experiencia muy satisfactoria, nos atendieron como todas unas celebridades, agradecemos su atención y el realizar este tipo de actividades para poder mostrar al mundo nuestro arte, saludos desde Guatemala.-

    June 2022
  • Buen festival, muy buena iniciativa!

    June 2022
  • Astrid Scheuermann

    Fue un honor haber sido seleccionada y haber ganado dos premios en este increíble festival! Una organización transparente y un equipo maravilloso hicieron de esta experiencia un momento que atesoraré por el resto de mi vida. Viva Panalandia!

    May 2021

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    February 2020